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martes, 7 de agosto de 2018

7 de Agosto. Tren cancelado y salida a Pyin oo Lwin

Mi gozo en un pozo. Mi visita a Hsipaw tenía como principal objetivo  poder tomar el tren para Pyin oo Liwn y de esta forma atravesar el Viaducto de Gokteik el segundo más alto del mundo cuando fue construido en 1901.  Al pedir el traslado está mañana a la estacion del tren me comunican que hoy no pasará porque ayer no hizo el trayecto opuesto…

Lo cierto es que era una de las cosas que más ilusión me hacia, el tomar este mítico tren birmano, con sus antiguos vagones chinos que van dando botes y ver como reduce la velocidad a poco más de 5 kilómetros por hora para atravesar el Viaducto en el que te puedes asomar por las ventanas y sufrir el vértigo por la gran altura por la que discurre. Tiene una longitud de unos 2.200 metros y una altura de unos 36 y por lo que se tiembla bastante aunque lo repararon hace unos 10 años.



Me toca coger un taxi compartido, porque no puedo esperar a mañana y menos cuando no es seguro que vuelva a pasar otro tren. La verdad es que me ha resultado un poco fustrante, pero también es cierto que cuando vienes a estos países tan pobres hay que estar preparado para cualquier eventualidad. Elijo el asiento junto al conductor,  que sale algo más caro por ser más cómodo y tener mejores vistas,  por el que he pagado 17.000 Kyats, que es algo menos de 11 euros, y para hacer tiempo he ido a tomar un café birmano. Nada que ver con el que estamos acostumbrados, aunque está bueno.

El tren debía salir a las 09,40 pero el taxi no lo hace hasta las 11,30. El taxi no tiene aire acondicionado, tampoco hacia falta con las ventanas abiertas. No es mucho más rápido que el autobús pero si adelanta más fácil a las motos y camiones que suponen el grueso del tráfico de esta carretera que en realidad es una "autopista de peaje".Oriental Highway para más señas. Supongo que debe ser muy barata...





El conductor hacia adelantamientos también por el interior de las eses en los puertos de montaña, que pese a todo tenían menos tráfico que el domingo. Le ha costado 4 horas llegar a mi hotel incluyendo los 20 minutos de la comida para un total de unos 150 kilómetros.




Media hora antes el conductor bajo a comprar algo. Lo masticaba y escupía continuamente, por lo que debería ser Vetel, un producto muy consumido en el país que realmente es un alucinógeno. La salida que expulsan es roja y normalmente los más consumidores tienen de ese color los dientes. Si he notado cierto descontrol por mucha costumbre que tengan. Los otros dos que quedaban en el taxi iban hasta Mandalay. Espero que lleguen sanos y salvos.

Al menos he podido ver y fotografiar el Viaducto de Gokteik, si es cierto que desde bastante lejos. Un puente  tan largo para vehículos,  que obviamente no se pueden costear los birmanos, ahorraría bastante más de una hora de trayecto a los camiones y millones de litros de combustible, porque es increíble lo que tienen que hacer los conductores de vehículos grandes para poder tomar las curvas, además de hacer parar a los que vienen de frente para dejar sitio para la maniobra.




Segun había leído la ciudad de Pyin oo Lwin, era una estación que crearon los colonos ingleses hace unos 100 años para aprovechar el fresquito. No Le queda mucho de esa época colonial, al parecer ha crecido bastante y es una ciudad mediana que concentra mucho comercio, seguramente de la región.



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Tiene un bazar que está lleno de indios. Lo notas enseguida por lo pesados que se ponen para que entres en sus tiendas, y también por algún edificio, pero sobre todo por alguna que otra vaca de raza India que anda suelta. En cualquier caso es un mercado interesante.




Como caso curioso es típica una especie de calesa, tiradas por pequeños caballos que al parecer cada vez se utilizan menos.



Nunca está de más conocer un nuevo sitio, pero éste es más que prescindible y no merece la pena quedarse aquí, pero me daré otra vuelta esta noche y descansaré porque ha sido un poco paliza el trayecto hasta aquí.



lunes, 6 de agosto de 2018

6 de Agosto. Hsipaw

Mr. Charles Guesthouse es la más popular  en este pequeño pueblo y es donde me alojo. Son habitaciones muy básicas pero tienen todo lo necesario y los que aquí trabajan, que son muchos, son gente encantadora y servicial.

Por la mañana me he dado una vuelta por sus calles y su mercado, sobre todo buscando alguna camiseta para poder cambiarme. Ayer compré 3 XL que eran las más grandes que tenían y hoy las he tenido que regalar a gente pobre porque no me cabian… Aquí hay que pedir 3 tallas más de lo usual ya que al parecer son más pequeños de lo que parecen.

Al final he encontrado una horrible camiseta con unas palabras en dialecto Shan, que en el hotel no han sabido o no han querido traducirme…. A saber que pone... He conseguido que me laven hoy lo poco que tengo de ropa ya que dejé el resto en Mandalay para lavar pensando que sería fácil encontrar ropa de mi talla. Pero todo lo que hay aquí es muy básico y hasta el miércoles no recuperaré mi mochila.

He pasado por lo que creía que era una pagoda y que realmente era un pequeño colegio monasterio donde había niños monjes, algo timidos. No parecían entenderme obviamente.

Tras un pequeño descanso después de la caminata, me he puesto en marcha de nuevo, aunque ahora el sol pega aún más fuerte. He pasado por la estación de Trenes que está a las afueras para no tener que buscarla mañana por la mañana. No está mal la estación aunque sólo pasan dos trenes al día.

Luego he recorrido cada una de las calles que me quedaban del pueblo, he encontrado una tienda donde he podido comprar otra camiseta y ropa interior, esta vez 2XL que viene a ser una M en España. Me he vuelto loco después buscando un restaurante que recomendaba la guía por tener una terraza de teka con vistas al rio. Después de preguntar a varias personas que sólo me indicaban la dirección con gestos, he conseguido encontrarlo, pero estaba hoy cerrado. Al menos he visto el rio.

Realmente la temporada alta en Indochina es invierno cuando hay mejores temperaturas y no llueve. Ahora aquí es temporada baja.
He llegado con una sudada de espanto al hotel y tras una ducha me he quedado traspuesto en la cama pese a los pájaros que tengo anidados justo encima de mi ventana. Al parecer, se estaban preparando para la tormenta, porque un trueno que ha hecho vibrar todos los ventanales, me ha despertado de mi siesta y ha empezado a llover de forma intensa. Por fin veo los monzones.

Las lluvias de los monzones, en general, son cortas pero intensas, por lo que normalmente esperando en algún sitio puedes seguir luego tu marcha. No obstante hoy parece que va a ser algo distinto porque ahora que estoy escribiendo,  vuelven a sonar grandes truenos y a llover. Me quedaré por el hotel hoy porque tampoco hay mucho para elegir en esta localidad. De hecho, ahora está lloviendo con mucha intensidad y el techo metálico de la terraza suena atronador pero agradable. Espero que esta noche descargue otra vez porque este sonido me encanta para dormir.

Estoy teniendo problemas con mi blog, porque fuera de las capitales importantes,  la velocidad de Internet es algo desesperante y se bloquea al intentar subir fotos en muchas ocasiones.

Hoy de todas formas tengo tiempo para investigar, así que veremos si soy capaz de arreglarlo.


















domingo, 5 de agosto de 2018

5 de Agosto. Hacia el Noreste: Hsipaw


No me he levantado tan pronto como cabía esperar, así que como a las 13,00 horas debía estar en la estacion de autobuses, he dejado para mi vuelta a Mandalay lo que tenía previsto para esta mañana. Me he dado una vuelta por el barrio del mercado, pero como hoy es Domingo  un día mas. Así que me he vuelto para el hotel para acabar el post de ayer y colgar fotos, que no me está resultando nada fácil con la nueva versión no actualizada de Blogger, al menos desde el teléfono o la tablet.

En un taxi, que me ha costado casi 4 euros porque era un Mercedes con aire acondiconado, he ido desde el hotel a la estación de autobuses, supongo que una de ellas porque en Asia suelen tener una en cada punto cardinal, entiendo que para no tener que cruzar la ciudad.

La estación, como se puede ver, es vieja y algo polvorienta. Tiene algunos puestos de refrescos pero no tienen cerveza. Al fondo he encontrado un restaurante que si la tenía y que me han dejado un palmito porque el calor dentro era insoportable, por lo que no he durado ni 5 minutos dentro y me he ido hacia el autobús que al parecer era el único sitio fresquito. Y tan fesquito!!! Es importante en los trenes y autobuses con aire acondicionado en toda Asia, llevar contigo algo de abrigo. Obviamente yo iba con Bermudas y he tenido que taparme con todo lo que tenía.

Hsipaw se encuentra al Noreste de Mandalay y se accede por la única carretera que va al norte del país. Está a 210 kilómetros pero se necesitan 6 horas para llegar debido al mal estado de la carretera y sobre todo al intenso tráfico de camiones, pese a ser Domingo No es mejor en tren que tarda 10 horas, también por el pobre estado de las vias, pero eso lo comprobaré el martes.

Te das cuenta de lo necesario de tener buenas comunicaciones para que pueda desarrollarse un país tan pobre como éste. Las están mejorando y arreglando, ahora con maquinaria pesada, porque en 2010 tan sólo utilizaban mano de obra y herramientas básicas. Todavía quedan años para que esta región alcance un nivel de desarrollo aceptable.

Eso si, el paisaje es espectacular. Enormes bosques tropicales, con mucho árbol de teka, ya que Birmania es el mayor productor del mundo de esta madera. Ha llovido apenas cuatro gotas en el trayecto, pero siguen sin aparecer los monzones. Lo más impresionante es ver cómo centenares de camiones serpentean por las eses de los imponentes puertos de montaña, no tanto por su altura, sino por la exuberante vegetación. De hecho se producen grandes retenciones al cruzarse en las curvas.

Hemos llegado puntuales, algo antes de las 20,00 aunque ya era noche cerrada. Con muy escaso alumbrado público y ya la gente metida en sus casas a excepción de algunos jóvenes en los bares de la calle principal. A uno de ellos he ido a tomar una cerveza tras dejar mis escasos trastos en el hotel. Lo mejor ha sido la tapa que me han puesto ya que me han servido una sopa de verduras que estaba realmente rica junto con la cerveza, y todo por menos de un euro.

No queda ya mucho que hacer aquí hasta mañana por lo que me voy a mi habitación a escribir un poco y seguir r peleándome con las fotos, que no hay manera de subirlas al blog.